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lunes, 9 de noviembre de 2009

MARIO RUBÉN ÁLVAREZ - LAS VOCES DE LA MEMORIA. HISTORIAS DE CANCIONES POPULARES PARAGUAYAS - TOMO IV

LAS VOCES DE LA MEMORIA
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
TOMO IV

Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa: Nicodemus Espinoza - NICO
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2009

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HISTORIAS QUE NOS ACERCAN INTIMIDADES
** Mario Rubén Álvarez nos cuenta la gestación de estos trabajos en el prólogo del primer volumen de LAS VOCES DE LA MEMORIA, imprescindibles para conocer a los autores de nuestra rica cultura popular. Le movió el deseo de indagar en las ideas, sentimientos y circunstancias que alientan a los autores a expresarse. El resultado es enteramente encomiástico. El lector se mueve entre el asombro, la curiosidad, la perplejidad, la ternura o la sonrisa frente a la ingenuidad de unos versos pretenciosos, pero escritos con los impulsos de un corazón herido.
** En los tres tomos anteriores, como en el presente, los temas son recurrentes: el amor triunfante o frustrado, la nostalgia por la patria chica, la madre ausente o no. Hay, desde luego, versos que se distancian de estos tópicos. Entre todos, conforman una literatura popular vigorosa. Si no fuera por el paciente buceo de Mario, habría permanecido, en la mayoría de los casos, soterrada para siempre.
** Nos encontramos con historias conmovedoras que nos acercan a la intimidad de celebridades como José Asunción Flores, de quien conocemos y admiramos sus creaciones musicales, pero que a muy pocos les fue dada la ocasión de casi tocar los arpegios de su alma. Cholí, su celebrada composición, esconde una trágica novela de amor que, no obstante, se convirtió en una briosa polka. En el recuerdo del músico quedó, no la tristeza de un final, sino la alegría de un comienzo. De esos comienzos que nunca acaban. Tanto es así que el oyente, conocedor a partir de ahora de la historia, encontrará en cada nota los sentimientos que unieron y desunieron a los protagonistas del relato.
** Excelente poeta en guaraní y en castellano, Mario cuenta con la autoridad que le da su talento y su sensibilidad para descubrir a otros creadores, no para seccionar los versos en engreídos estudios, sino para acercarnos al alma que les dio vida. Y como la vida biológica, la poética está cargada de contradicciones, de profunda humanidad. Pensamos en el celebrado guitarrista Efrén Echeverría, más conocido como Kamba'i, en las circunstancias que le hicieron un artista de pies a cabeza; en su primera composición imitando el cacareo de una gallina que estaba en la lista de espera para el sustento familiar; con su hacha tirando árboles y subido a las hangadas por el Jejuí, el Ypané. La dureza de estas y otras tareas no impidió que su espíritu se derramara en delicadas melodías. Al fin llegó a Asunción "sin hacha y sin plata y sin guitarra y sin documentos (...) En Asunción, era un pájaro fuera de su querencia. Se sentía un extraño en medio de un monte diferente, hecho de cemento, bocinas, urgencias y luces perpetuas". Pronto dejó de ser un extraño. Con su novedoso estilo ascendió a la fama donde permanecerá por siempre. Por lo menos, eso sería lo justo.
** No es cierto que los poetas escriben sentidos versos de amor sólo al estar enamorados. También cuando están necesitados de dinero -tan poco parecido al amor, pero que suelen llevarse bastante bien- son capaces de crear inspirados poemas como nacidos de un corazón que implora de rodillas. Esto se desprende de la historia de una hermosa canción, Josefina, de Aniceto Sánchez Goiburú y Mauricio Cardozo Ocampo. En rigor, los versos se deben a la pasión de un herrero, Victoriano Gallardo Soto, que yéndose en suspiro por Josefina Ortega Núnez, acudió al poeta para encargarle la "confección" de un poema. No sabemos si el acuerdo económico fue antes o después del trabajo. Los versos se hicieron famosos con la melodía de don Mauricio. ¿Quién no conoce
Bella virgencita amada / cómo quisiera besar / esa tu boca de miel / que es un rico fontanar / Y ese tu negro lunar / que tienes en la mejilla / y que es una maravilla...?
** Es frecuente encontrarnos con versos que, sin la música que les tocó en suerte, tal vez nunca serían conocidos. Incluso algunos de los mejores escritos en guaraní como Ne rendape aju, Nde ratypykua, Jasy morotĩ, Chipera Luque, Virginia, etc.
** Este cuarto tomo de LAS VOCES DE LA MEMORIA -acertado título de una serie que recupera del olvido esenciales anécdotas- nos pone frente a la importancia (había sido) de contar en nuestra bibliografía con una acabada y completa recopilación de las circunstancias que rodearon el nacimiento de los versos y de las melodías que son parte de nuestra identidad cultural. Esta identidad a la que cada vez más, desde la globalización, o sea, desde el neoliberalismo, se trabaja para hacerla desaparecer. En un reciente artículo, uno de los principales y talentosos difusores de esta corriente, Mario Vargas Llosa, afirmó que "la identidad cultural es una ficción confusa ...y una noción aberrante".
** Frente a los intentos de reducir la identidad cultural a términos mercantilistas, bien está el esfuerzo singular de Mario Rubén Álvarez que desde mediados de 1998 nos ofrece, vía Correo Semanal del diario Última Hora, una pequeña gran historia de algunas de las grandes creaciones poéticas y musicales, junto con otras que permanecían escondidas, pero igualmente valiosas como testimonio de una expresión cultural.
** En estas nuevas VOCES DE LA MEMORIA, como en las tres anteriores, encontramos rectificaciones de algunos relatos que pasaban como auténticas y que si no fuera por la rigurosa investigación de Mario Rubén, persistiría el error tal vez para siempre. Así, por caso, la autoría de TAHEÑÓI JEVY ÑANE MBA’E, esta conocida canción nacida en el corazón mismo del stronismo para denunciarlo de costado en un festival estudiantil cuyo reglamento prohibía que se hiciera de frente.
** Encontramos también los versos de ELEGÍA A JOSÉ ASUNCIÓN FLORES, de Rubén Bareiro Saguier, con música de Francisco Marín. La profecía de Rubén se cumplió plenamente al anunciarnos: Cuando despierte el alba / las manos de tu pueblo / devolverán tu cuerpo / a la tierra fraterna. / Tu guarania de viento / será nuestra bandera.
** Le agradezco a mi amigo Mario Rubén Álvarez la ocasión de inscribir mi nombre en este trabajo. Desde mucho antes de que apareciera el primer tomo, y como lector que disfrutaba y aprendía semanalmente de su tarea, le preguntaba cuándo reuniría en un libro tantas y valiosas voces que documentan un retazo valioso de nuestra historia artística y literaria en su arista más desconocida. Hoy ya está por el cuarto tomo con anuncio del quinto. Antes de este rescate era inimaginable que alguna vez nos encontraríamos leyendo tantas anécdotas que forman un todo del pasado y del presente de nuestros creadores.
ALCIBIADES GONZÁLEZ DELVALLE - Asunción, agosto de 2004
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CERRO CORÁ
MUERTE A ORILLAS DEL AQUIDABÁN
** ROQUE FERNÁNDEZ era el abuelo de FÉLIX FERNÁNDEZ, nacido el 18 de mayo de 1898 en la compañía Mbokajaty de Itauguá. El lúcido anciano había sido soldado del MARISCAL FRANCISCO SOLANO LÓPEZ. Sobrevivió porque tenía santo aparte y eludió -con malabarismos increíbles- a la muerte en varias ocasiones.
** -Nde, che ra'y-, le dijo un día don Roque a su nieto Félix -nde niko ne arandu rehóvo ha oiméneva rehendu oñeñe’ẽvaitereiha ñane Mariscal rehe. Oje'éva guive japu ha tekotevẽ nde rehape renonde'a ñandéve umi ikû raimbetéva (Mi hijo: vos estás creciendo en conocimientos y seguramente escuchaste lo mal que se habla del Mariscal López. Todo lo que se dice de él es mentira y es necesario que enfrentes a los que tienen la lengua muy filosa).
** "Eso no debe ser así. Vos mañana serás hombre y tenés que escribir aunque sea en El Diario", le insistió el ex-guerrero, refiriéndose a la publicación que entonces dirigía Eliseo Da Rosa. A toda costa quería que la pluma de su nieto se afilara de coraje y saliera en defensa del hombre que continuaba amando, a pesar de la derrota. En esa época (1913) bullía en Asunción la polémica entre lopiztas y anti-lopiztas. Por un lado estaban Juan E. (Emiliano) O'Leary y por otro Cecilio Báez como puntas de lanza. En un bando o en otro se alineaban los que defendían o condenaban al responsable paraguayo de la guerra contra la Triple Alianza.
** Las palabras de don Roque quedaron grabadas en la mente de aquel joven que buscaba una manera de cumplir lo que su abuelo le había pedido. En el silencio de las siestas y en la soledad de las noches fue rescatando en su memoria lo que el ex-combatiente del '70 le había contado en varias ocasiones. Los relatos emocionaban al viejo que parecía todavía estar siguiendo a López desde Cerro León hasta Azcurra y luego a Caacupé, para marchar hacia lo que debía ser su destino final en el peregrinaje sin esperanza: Cerro Corá, ya en las estribaciones del Amambay.
** "Yo ya escribía ciertos versitos y me decidí a hacerlo teniendo en mente todos los relatos que mi abuelo contaba sobre Cerro Corá, con la muerte del Mariscal en el Aquidabán nigüi", contaba a La Tribuna a fines de la década del '60 el propio Félix Fernández que, por entonces, ya vivía en FÉLIX PÉREZ CARDOZO (Ex-Hy'aty), en el departamento del Guairá.
** Juntando los fragmentos de los episodios guardados en su memoria, a lápiz, escribió el poema épico CERRO CORÁ. Estaba en el 5° grado y tenía 15 años. Lo guardó durante mucho tiempo en un baúl. HERMINIO GIMÉNEZ se lo pidió un día y lo sacó del fondo de su karameguá (baúl) para entregárselo poco antes de que partiera con JUSTO PUCHETA ORTEGA -Pucheta'i- a Buenos Aires para grabar por primera vez. En 1931-según la cronología de composiciones que proporciona ARMANDO ALMADA ROCHE en su libro HERMINIO GIMÉNEZ, viento del pueblo (Almada Roche, Armando. Herminio Giménez, viento del pueblo. Buenos Aires, El pez del pez, 1996.)-, le puso música.
** La poesía es conmovedora. El Mariscal moría en el Aquidabán y más que los hombres le lloraba toda la naturaleza circundante. En realidad, en esa contienda bélica de exterminio, a esa altura, ya no había casi hombres ni mujeres que pudieran derramar sus lágrimas por el que había caído ya para no levantarse nunca más.
** El gobierno del general HIGINIO MORÍNIGO, el 24 de julio - aniversario del nacimiento de Francisco Solano López-, de 1944 declaró a CERRO CORÁ - CANCIÓN NACIONAL DEL PARAGUAY junto a Campamento Cerro León e India.
Fuente: Diario La Tribuna, fines de 1960, sin más datos.
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CERRO CORÁ
Campamento, campamento, amoite Cerro Corápe
pyhareve ko’ẽtĩ rire ñande guerra opa haguã
henda ári Mariscal, ijespádami okápe
¡Vencer o morir! he'ihápe ohuguãitĩ umi kamba.
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Mariscal rire Mariscal jevy
mamópa oime nde rahasaharã
nembochyryry nereñentregái
ndéko Paraguay mombe’upyrã.
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Osyry upe Aquidabán culantríllomi apytépe
iñe’ẽme omombe'u ñande ru omanohague
ha yvyra pirutĩmíre, cerro hû pa’û mbytépe
ysyrýpe omoirûvo ojahe'o umi guaiguîngue.
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Guyra jepeve ombopurahéi
omomba'ete Paraguay ruguy
nokirĩrĩvéi maymárõ guyra
oñembo'epa cada pytumby.
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"Batallón ha regimiento: ¡frente mar ... cha tenonde!"
ka'aguyre orretumba, Mariscálnte osapukái
ha oikovéva há hasyva ha umi ñúre ikãnguekue
opu’ã mboka ipópe odefendévo Paraguay.
.
Ñamano rire jaikove jevy
ñahenduvove Mariscal ñe’ẽ
umi ysyry, tuju, karugua,
ombyasy joa López rekove.
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Campamento, campamento, amoite Cerro Corápe
cerromi pa’û mbytépe, cordillera de Amambay,
omano Mariscal López tricolor ovevehápe
nontregáiri upe ibandera odefendévo Paraguay.
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La generación torroga hese
ha toñembo'e cada la oración
ha Cerro Cora, Lomas Valentinas
nacherendumína Sauce, Boquerón.
Letra: Félix Fernández
Música: Herminio Giménez
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ÍNDICE
Prólogo
· Cholí
· Panambi hovy
· Cerro Corá
· Ryguasu kokore
· Jagua'i karẽ
· Estación Pakukua
· Felicidades
· Nde felínte che aipota
· Taheñói jevy ñane mba'e
· Muchacha soñada
· A José P Guggiari
· Soñando despierto
· Soy el mensajero
· Ako ñande Yhaguy
· El viejo Daniel
· Josefina
· Esther en el recuerdo
· Elegía a José Asunción Flores
· Farra'ihápe guare
· Ensueño de claro lunar
· Guyraũ
· Ahejava'ekue
· Che noviami rokẽtépe
· Mariscal kurusúpe
· La voz del viejo río
· Mi sueño Dorado (I)
· Mi sueño Dorado (II)
· Polca burro
· Mi pequeño amor
· Mi penumbra (I)
· Penumbra (II)
· Qué linda es la tierra mía
· Reservista purahéi
· Pedro canoero
· Rondando la ciudad
· Rojas Silva rekávo
· De mi raza guaraní
· Caturí Abente
· Chipéra Luque
· Jeiko põrãve rekávo
· Tardes asuncenas
· Kuña guápa
· Canillita
· Ñasaindy mimbi

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