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sábado, 7 de noviembre de 2009

MARIO RUBÉN ÁLVAREZ - LAS VOCES DE LA MEMORIA. HISTORIAS DE CANCIONES POPULARES PARAGUAYAS - TOMO III

LAS VOCES DE LA MEMORIA
HISTORIAS DE CANCIONES
POPULARES PARAGUAYAS
TOMO III

Autor y ©:
MARIO RUBÉN ÁLVAREZ
Edición del autor y Julián Navarro Vera
Dibujo y diseño de tapa: Arq. Julián Navarro Vera
Editora Litocolor S.R.L.
Asunción-Paraguay 2004

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UNA BELLA EXCUSA

** Escribir un libro parecería la manera más sencilla de entrar en la historia, ya que editarlo presume el valor de su contenido y el éxito en su publicación. Hace menos de un año LAS VOCES DE LA MEMORIA era un deseo proyectado en varios tomos y junio del 2003 el momento elegido para el primero.
** De ese tiempo a esta parte fueron sumándose factores gracias a los cuales hoy llega a sus manos el tercer tomo. En ese lapso hay que resaltar el apoyo de ese público que sin mezquindad demostró su aprecio entusiasta hacia la música popular paraguaya, de los artistas que enaltecieron con sus interpretaciones las veladas de lanzamiento y de las firmas comerciales que por ese cariño especial hacia nuestro folclore apoyaron la iniciativa. No olvidamos a quienes elaboraron las portadas de los materiales: Enzo Pertile, Miguel Ángel Sosa y Goiriz ni a los expositores de las presentaciones anteriores: el músico y compositor José Magno Soler, el periodista Antonio Carmona y los doctores Carlos Federico Abente y Stilver Cardozo.
** Cuando Mario Rubén me dijo: "Ejapóna ñandéve la prólogo" ('Por qué no haces el prólogo') puso como condición obviar las casi siempre obligadas loas al autor, al tiempo de solicitar objetividad en el tema. Sin embargo, quedé en citar lo que consideraba digno de mención. Ya en el primer lanzamiento -palabras más, palabras menos- don José Magno Soler había calificado al autor del libro como fiel intérprete de la palabra contada. Hoy, si algo hay que agregar a esto, es, la capacidad de transmitir emoción con las historias. Mérito que se acrecienta por la utilización de términos sencillos, los cuales, oportunamente combinados logran atrapar la fuerza del sentimiento sin restar veracidad a las circunstancias. La materia prima ofrecida por los protagonistas directos o por los testigos calificados cobra tal forma de relato que transporta al lugar de los hechos. Cualquier narración elegida es un relieve fresco que encierra entre sus letras la dosis de seducción necesaria que atrae y en algunos casos involucra al lector mismo, sea recodándolo algún episodio vivido, sea corroborando datos que ya conocía. En todos los casos la feliz consecuencia es una composición musical, popular y paraguaya.
** Suele decirse que el prólogo es más ausencia que presencia porque no son muchos los que acostumbran leerlo. No obstante -como fragmento obligado- sirva éste para certificar la intención que mueve al autor y el grado de compromiso que asume ante la sociedad.
** Si se dijera que el propósito final de la obra comentada es crear conciencia a nivel nacional, respecto a nuestra música, impresionaría como muy ambicioso. "El sólo saber -al decir del propio Álvarez- que las narraciones gustan, que avivan recuerdos felices o que despiertan el interés de algún compatriota hacia lo nuestro, será suficiente recompensa para los cinco años de recopilación".
** Sin embargo, si de aquí en más, motivados por algún relato, surgen nuevos valores que continúen con la inspirada escuela de José Asunción Flores, Manuel Ortiz Guerrero, Emiliano R. Fernández, Teodoro S. Mongelós, Víctor Montórfano, Epifanio Méndez Fleitas, Herminio Giménez, Carlos Miguel Jiménez, Diosnel Chase, Agustín Barboza, Mauricio Cardozo Ocampo, Eladio Martínez y otros tantos patriotas del arte, eso sería el más apetecible de los resultados y la patria estará agradecida.
** Cómo no soñar con una renovada generación que, nutriéndose en el pasado de "los grandes", crezca sin perder su identidad musical. Si el ave Fénix en su irrealidad renació de sus cenizas, por qué ante una posibilidad más real no podría brotar de estas páginas el estímulo para el espíritu creativo de algún paraguayo. Late la esperanza.
** Ante las evidencias, cabe entonces apuntar como corolario más cercano a lo justo, que el presente libro quiere ser un testimonio de amor a la patria, un auxiliar para la consulta, un compañero para la anécdota compartida y un ilusionado pensamiento. Pensamiento, que robado a la memoria busca germinar multiplicado en más voces que pregonen el afecto que se merecen el Paraguay, sus mujeres y su tradición. Gracias a todos los que -al igual que Usted- acompañan esto que se relaciona con la música paraguaya, esa bella excusa que por encima de credos, raza ó partidos políticos todavía impone su sello de hermandad.
DR. JULIÁN NAVARRO VERA - Coeditor
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CHE LUCERO AGUAI'Y (I)
UN HECHIZO CLANDESTINO
** En torno a la polca CHE LUCERO AGUAI'Y surgen las más variadas preguntas y conjeturas. Allí donde no hay pistas seguras, ganan altura las suposiciones. Muchas de ellas, oxidadas por el tiempo, circulan cual monedas verdaderas. Y podrían ser auténticamente falsas.
** El azar suele dar la mano a quienes, sin ser sus adeptos incondicionales, le rendimos culto de vez en cuando amparados en la certeza de que lo imprevisto, lo que nace sin la intervención de la voluntad personal, puede traer aparejado hallazgos insospechados.
** Desde esta clave inusual -aunque no por ello menos real-, se puede entender el camino recorrido que permitirá encontrar algunas respuestas acerca de esa joya de la música paraguaya que es CHE LUCERO AGUAI'Y.
** Quedarán misterios sin resolver -no olvidemos que hurgamos en el resbaladizo terreno de la oralidad- pero con los datos proporcionados aquí se podrían tener nuevos elementos de juicio para echar luz sobre esa enigmática y bella composición.
** Todo comenzó cuando se publicó en LA REVISTA DE LOS CHICOS del diario Última Hora la letra de la canción firmada por Juan Manuel Ávalos. Manuel Eusebio Gamarra Elizeche le llamó a Carolina Cuenca -de la mencionada publicación-, dándole una pista a este escribiente alerta.
** -Juan Manuel Ávalos no es sino el seudónimo de MANUEL DE LA CRUZ ELIZECHE MORENO, al que llamaban KANGUE HERRERO-, dice, a modo de saludo, Manuel Eusebio Gamarra Elizeche.
** -¿En qué se basa Ud. para hacer esa afirmación?-, es la pregunta que cae de madura.
** -Yo soy su nieto y me apenan las falsedades que circulan con respecto a mi abuelo. Por eso quiero aclarar algunos aspectos de esta realidad-, justifica Manuel.
** De este modo se iniciaba una apasionante conversación. En el transcurso del diálogo -monólogo casi-, telefónicamente, para corroborar datos o precisar detalles, intervendrían también Livio Elizeche, Clara Gamarra Elizeche -hermana de nuestro interlocutor visible-, y la tía Lilí Elizeche de Palacios.
** Lentamente, a partir de la composición, se fue reconstruyendo el itinerario vital de una familia. La tradición oral que se transmite de generación a generación es la fuente de lo que aquí se relata.
** La historia comienza en 1826. Ese año el Supremo Dictador de la República, Francia, permite la entrada al Paraguay de tres hermanos Elizeche venidos del País Vasco español. Eran carlistas (adeptos del Rey Carlos IV y su hijo Fernando VII) y, por lo tanto, perseguidos en su patria. El que determinaba quién entraba al Paraguay tuvo por suficiente el argumento de que eran rebeldes. Ya en el país, compran tierras en la zona de Caapucú y se dedican a la ganadería.
** Apenas concluida la Guerra Grande -Paraguay contra Brasil, Argentina y Uruguay, de 1865 a 1870-, los Elizeche, en carretas tiradas por varias yuntas de bueyes, se mudan a Carapeguá. Allí nace el 3 de mayo de 1870 el ya mencionado MANUEL DE LA CRUZ ELIZECHE MORENO, quien, años después, compondría CHE LUCERO AGUAI'Y. Su padre se llamaba Federico Elizeche, ya nacido en el Paraguay. Su madre fue De la Paz Moreno, paraguaya. Sus hermanos fueron nueve.
** Manuel de la Cruz se casó con Mercedes Miranda antes de que concluyera el siglo XIX. Sus primeros vástagos llegan al mundo antes de 1900.
** La pareja posee, entre Carapeguá y Caapucú, dos estancias: LAS ROSAS y KAMBUCHI. Elizeche Moreno, convertido en caudillo liberal schaerista entre 1912 y 1923, perdió buena parte de su fortuna detrás de las fracasadas revoluciones encabezadas por Eduardo Schaerer. ** El ganadero-político, dueño de una sólida cultura que había heredado más de su ambiente y de sus lecturas personales que de la educación recibida, era también poeta y músico y bohemio.
** A comienzos del siglo XX conoció a una hermosa mujer de la compañía Aguai' y (hoy, en ese afán irracional de querer borrar las identidades locales, se llama San Juan'i, cerca de Carapeguá, en el departamento de Paraguarí). Ella se llamaba FLORINDA PAREDES. El hombre quedó prendado de su belleza. Para ella escribe y compone CHE LUCERO AGUAI'Y.
** "De acuerdo a lo que yo escuchaba en el ambiente familiar, su obra tuvo que haber sido de comienzos del siglo pasado, es decir el siglo XX. Él tendría entre los 35 y los 40 años. Era, lógicamente, un amor clandestino. La mención de los cañones tuvo que haber sido en referencia a la revolución de 1904 o tal vez otra posterior a la misma. No es en relación a la Guerra del `70", dice Manuel Eusebio.
** "SINDULFO PAREDES se llamaba el hijo de Florinda Paredes. Fue mi compañero de escuela, un poco mayor que yo. Si viviera aún, tendría casi 80 años", acota desde el teléfono Livio (Bebito) Elizeche, otro nieto de Manuel de la Cruz.
** La tradición, hasta hoy, cita a "JUAN MANUEL AVALOS, apodado KANGÜE HERRERO" como el autor de la letra y de la música de CHE LUCERO AGUAI'Y. Su fuente es la primera grabación hecha en Buenos Aires por el dúo LARRAMENDIA-CÁCERES en 1942.
** ¿Dónde, entonces, cabe, el nombre de Manuel de la Cruz Elizeche Moreno en este relato?. "Sencillo: como el abuelo era casado, no podía firmar con su identidad verdadera. Entonces, buscó un seudónimo que fue Juan Manuel Ávalos. Hay otra razón más: como él provenía de una familia de alcurnia, no podía poner su nombre verdadero. Por entonces las personas notables no podían dedicarse a la música. Él firmaba también como MENECHELE, lo cual evidencia también que ocultaba su nombre", indica Manuel Eusebio.
** -Y lo de KANGÜE HERRERO ¿cómo se explica, en este contexto?-.
** -Él era un hombre duro, de convicciones muy firmes. Por eso tal vez lo apodaron así. De que realmente él era KANGÜE HERRERO lo prueba el hecho de que su primo Roque Centurión Miranda le decía: Che, Kangüe Herrero ... tal cosa (El "che" corresponde a la voz coloquial usada en la Argentina para dirigirse a otro y no es el pronombre personal del guarani) (Precisión del autor del texto).Yo escuché que así le decía su primo, que había estado en Buenos Aires y trajo esa manera de hablar. Por otro lado, cuando el abuelo era ya bastante viejo se cansó de que nunca se mencionara su nombre al hacer alusión a CHE LUCERO AGUAI'Y. Le pidió entonces a Centurión Miranda, quien era también de Carapeguá, que lo acompañara a Autores Paraguayos Asociados, APA, a registrar su obra. Allí figura: Manuel Elizeche, alias Juan Manuel Ávalos, alias Kangüe Herrero-, sostiene, de manera rotunda, Manuel Eusebio Gamarra Elizeche.
** Clara Gamarra precisa que su abuelo murió el 22 de marzo de 1958 en Asunción a los 88 años.
** En APA la obra está registrada bajo el N°. 2.251 a nombre de Manuel Elizeche, "con seudónimo conocido como Kangüe Herrero". No se menciona lo de Juan Manuel Ávalos. Tampoco se precisa la fecha de inscripción, pero tuvo que haber sido entre 1951-año de creación de la entidad autoral paraguaya- y 1958, año en que fallece Manuel de la Cruz Elizeche Moreno.
Fuentes: Manuel Eusebio Gamarra Elizeche, Clara Gamarra Elizeche, Livio (Bebito) Elizeche y Lilí Elizeche de Palacios. También Autores Paraguayos Asociados, APA.
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CHE LUCERO AGUAI'Y
Che áma, che señora / Toiko aipo òoráiró
ndajuhúi nde joguaha / tove cañón tokôrôrô
péina amo nde tyvyta / nderehe che kôrâsô
yvagare oñepinta. / che rekove jepe toso.
.
Che áma, che señora / Toñehê che resay
ndajuhúi nde joguaha / tosyry pe che ruguy
nde resa ojajái jajái / esperanza taipoty
ni lucero nombojojái. / che lucero Aguai'y.
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Arai morôtî poty / Itriste ha ñembyasy
opaite che mbyesay / oikekuévo kuarahy
che lucero Aguai'y / ambojojámante que che sy
ombojojáva kuarahy. / nderehe che Tupâsy.
.
Ne pôrâ ha ne pôtî / Ne pôrâ ha ne pôtî
rehesape ha remimbi / rehesape ha remimbi
opa ojeroky roky / opa ojeroky roky
che lucero Aguai'y. / che lucero Aguai'y.
Letra y Música:
Manuel de la Cruz Elizeche Moreno
(Juan Manuel Ávalos, Kangüe Herrero).
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ÍNDICE DE CANCIONES
Prólogo
· Che lucero Aguai'y (I)
· Che lucero Aguai'y (II)
· Nde ratypykua
· Melgarejo jeroky
· Nocturnal
· Ángel de la sierra
· Purahéi ñembo'e
· Kurusu ára
· La última letra
· Navidad del Paraguay
· Piriri pororó
· Punteáda okára
· Cuartelero purahéi
· Concierto para arpa y 5 guitarras. Homenaje a Félix Pérez Cardozo
· Ára Karê
· Colorado retã
· Campamento Cerro León
· Mi barquito de esquelita
· Kuña sapara
· Serenata jazmin guýpe
· Ka'aguy pytu
· Kuarahy reike
· Desde el alma (I)
· Desde el alma (II)
· Iñapytîmby
· Regimiento "13 Tujutî"
· Recuerdos de Ypacaraí
· Mi dicha lejana
· Ñande sy
· Punta Kârâpâme Serrato ndive
· Mamorei
· Purahéi "Mamorei"-pe
· Mboriahu memby
· Pleito celoso
· Sé que te perdí
· Historia de Miryan Adela
· Oguâhê San Juan ára
· Aikosénte
· Che rogami
· Pôrâsy ñemoñare
· El duende de Punta Kârâpâ
· A José Asunción Flores
· Kuku lele
· Emilia
· Bandera es de su pueblo
· De mi raza guaraní
· Hoy, desde lejos
· Ysyry

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