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jueves, 17 de diciembre de 2009

LEÓN CADOGÁN y BARTOMEU MELIÀ S.J. / MIL APELLIDOS GUARANÍES - APORTE PARA EL ESTUDIO DE LA ONOMÁSTICA PARAGUAYA

MIL APELLIDOS GUARANÍES
APORTE PARA EL ESTUDIO DE LA
ONOMÁSTICA PARAGUAYA
Nueva edición con ortografía guaraní actualizada
Autor: LEÓN CADOGAN
Prólogo por BARTOMEU MELIÀ S.J.
Editorial Tiempo de Historia
Fundación “León Cadogan”
Centro de Estudios Paraguayos “Antonio Guasch”
Asunción-Paraguay, 2007
Imagen de tapa: JUAN BRITOS, Asunción 2005,
Fotografía parte del proyecto: ORIENTE/OCCIDENTE.
Comunidades indígenas del Paraguay.


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** ¿Qué hay en un nombre? Para los Guaraníes, en él radica la esencia de una persona; su alma, su historia y su destino. MIL APELLIDOS GUARANÍES, obra clave de León Cadogan, es entonces mucho más que una recopilación onomástica. También es el reflejo de una cultura y una forma de ver el mundo.
** Esta nueva edición, preparada y prologada por Bartomeu Melià S.J., enriquece con importantes aportes la original de 1960. A los nombres tal como fueron registrados por el autor se adjunta una nueva versión según las normas ortográficas actualizadas del guaraní. También han sido ampliadas y explicitadas las referencias originales del texto, y se incluye un Apéndice con nombres guaraníes registrados por la investigadora francesa Capucine Boidin en su tesis de doctorado.
** “Estos Mil apellidos guaraníes de León Cadogan, que alguien podría considerar, trivial y livianamente, como vana curiosidad de investigador ocioso, son la prueba documental y exacta de la dimensión del desastre colonial, que cambiando los nombres de personas, desalmaba al Guaraní y le trocaba la cultura, esa cultura de la palabra inspirada”, afirma Melià en su prólogo.
Al rescatar del olvido unos nombres que tras ser manipulados y desnaturalizados durante siglos fueron prácticamente suprimidos por decreto, la obra de Cadogan constituye un aporte fundamental para el estudia de los orígenes y transformaciones de la sociedad paraguaya.
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PREFACIO
** Cuando en investigaciones genealógicas llegamos a una quinta bisabuela indígena -oriunda de los pueblos de las Misiones-, el deseo de ir más allá nos llevó a interesarnos en la genealogía guaraní, en la forma de darse sus nombres y transmitirlos y en cómo quedaron asentados éstos en los padrones coloniales.
** No éramos conscientes -al principio- de la complejidad del mundo en que ingresábamos.
** Dimos finalmente, por recomendación de la historiadora Milda Rivarola, con un pequeño libro agotado hacía años, titulado MIL APELLIDOS GUARANÍES, de LEÓN CADOGAN.
** Al leerlo, nos dimos cuenta de que en un entorno científico y social diferente al de su primera publicación, hace casi 50 años, su breve pero agudo texto, así como su riquísimo listado de nombres y significados, era un material que clamaba por su reedición, para beneficio de los investigadores de diversas disciplinas, como antropólogos, etnólogos y genealogistas.
** Así, pedimos consejo para ello a BARTOMEU MELIÁ S.J., referente y consejero en todo lo que sea cultura guaraní.
** Mediando su habitual generosidad, se fraguó de inmediato este emprendimiento conjunto, que se vio enriquecido por tres enormes contribuciones suyas:
· La actualización de la ortografía guaraní -tarea que hubiera estado fuera de nuestro alcance-;
· La aclaración de referencias originales de Cadogan que eran un tanto incompletas o imprecisas en la edición original, y
· una introducción a esta reedición.
** Aportes estos que hacen posible un verdadero renacimiento y una renovación que la obra bien merece.
** Se adjunta también un Apéndice de nombres guaraníes extraidos de la tesis de la Dra. CAPUCINE BOIDIN, GUERRE ET MÉTISSAGE AU PARAGUAY: DEUX COMPAGNIES RURALES DE SAN IGNACIO GUASÚ (Misiones 2001-1767) que se consideró apropiado incluir, con permiso de la autora, como complemento de gran interés y utilidad.
** Con BARTOMEU MELIÁ S.J, coautor y coeditor de esta edición 2007, agradecemos a todas las personas a quienes recurrimos y que aportaron su consejo o su trabajo desinteresado al proyecto.
MARTÍN ROMANO GARCÍA - Asunción, mayo de 2007
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PRÓLOGO A LA EDICIÓN DE 2007
SON SU NOMBRE.
** Breve y certero es el aforismo que aplica Curt Unkel Nimuendajú a los Guaraníes, cuando trata de su alma y nombre. Después de describir con detalle el ritual de nominación de una criatura guaraní, los cantos del pa'i o chamán durante horas, los gestos con que parece que atrapa en el aire esas fuerzas sobrenaturales, como si fueran algo sustantivo y tangible, y las transmite al niño, dejándolo con ellas recubierto y vestido, concluye que el “el nombre es, en cierto modo, a sus ojos, un pedazo del alma de su portador o casi idéntico con él, inseparable de la persona. El Guaraní no “SE LLAMA” así o asá, sino que él “ES” tal o cual” (CURT UNKEL NIMUENDAJÚ, [1914] LOS MITOS DE CREACIÓN Y DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO COMO FUNDAMENTOS DE LA RELIGIÓN DE LOS APAPOKUVA-GUARANÍ, Lima, 1987:31-32).
** LEÓN CADOGAN, que no desconocía el texto de Nimuendajú, lo desarrolló y lo enriqueció con sus propios hallazgos etnográficos y reflexiones, sobre todo a partir de su conocimiento de los Mbyá. Cadogan se percató también de la importancia central del nombre entre los Guaraníes. De ello trata precisamente el capítulo IV de AYVU RAPYTA: "Se está por dar asiento a un ser para alegría de los bien amados" (León Cadogan (1959), AYVU RAPYTA..., Asunción, 1992:67), en el que se registran las instrucciones impartidas por Ñamandu Ru Ete, notables por su belleza poética y profundidad filosófica, como nota el mismo autor.
"'Cuando está por tornar asiento un ser que alegrará
a los que llevan la insignia de la masculinidad,
el emblema de feminidad,
envía a la tierra una palabra-alma buena para que se encarne”,
dijo Nuestro Primer Padre
a los verdaderos Padres de las palabras-almas de los hijos”.
** El ser de cada uno de los Guaraníes, su historia y su destino, son dichos en su nombre. ¡Ay del niño a quien se le da un nombre equivocado! "Es obvio decir que incumbe al médico-hechicero realizar todos los esfuerzos posibles para obtener que el dios tutelar del niño revele su nombre verdadero" (Ibid.:78). Especialmente difícil será averiguar el nombre de un niño fruto de adulterio, ya que el MBA'E POCHY, el Ser Maligno, se interpone para que el dios tutelar de esa criatura revele su nombre verdadero. El niño no aprueba su nombre falso y muere.
** Gran novedad es la recopilación de algunos de los nombres sagrados de los Mbyá, que figuran en esas páginas de Cadogan, por la misma dificultad de conocerlos, "porque ningún indio puede divulgar el propio". Es cierto que algunos nombres son considerados comunes, que Cadogan ha oído personalmente y otros que constan en la documentación histórica, entre los cuales se incluyen los dos famosos caciques GUAIRÁ y PARAGUÁ, personajes de la mitología histórica.
** La cuestión de los nombres guaraníes aparece una y otra vez en los trabajos de Cadogan, ya desde 1950, en "La encarnación y la concepción, la muerte y la resurrección en la poesía sagrada “esotérica” de los Jeguaká Tenondé Porãgue-í (Mbyá-guaraní del Guairá, Paraguay" (Revista do Museu Paulista, Nova Série, IV:2233-246). Vuelve al tema con "El concepto guaraní de alma, su interpretación semántica" (Folia Lingüística Americana, I,1, Buenos Aires), de 1952; en “Aporte para la interpretación de un apellido guaraní" (Revista de Antropología, V, 2:189-192), de 1957, y sobre todo en estos MIL APELLIDOS GUARANÍES, publicados por primera vez en 1960. Después vendría todavía, en 1965, el importante "En torno al Bai-eté-ri-vá y al concepto guaraní del nombre" (Suplemento Antropológico del Ateneo Paraguayo, 1,13-13). En él dice: "Podemos resumir nuestras observaciones como sigue: En las hablas guaraníes desarrolladas, existe estrecha relación entre los conceptos de expresar ideas: alma: nombre: salud. El asignar equivocadamente a una persona un nombre que no le corresponde es causa de graves trastornos físicos y nerviosos. Como último recurso para salvarle la vida a una persona desahuciada, se procede a cambiarle el nombre" (Ibid.:11) Esa etnografía pone de manifiesto que "el nombre encontrado tiene para el Guaraní un significado muy superior al que puede tener una simple combinación de sonidos y que sirve para llamar a su poseedor", como ya había hecho notar Nimuendajú (1978:53). El Guaraní es su nombre.
** Ahora bien, con la entrada del mundo colonial, la nominación de los Guaraníes sufre un cambio radical y profundo; la imposición del nombre viene ahora del exterior, cuando el bautismo cristiano nada más era a veces que cambiarles el nombre a los indios. Con trocados nombres cristianos aparecen las esposas de Domingo Martínez de Irala: María, Juana, Águeda, Leonor, Escolástica... (B. Potthast-Jutkeit, ¿Paraíso de Mahoma o País de las mujeres? Asunción, 1996:41). En los Comentarios de Álvar Núñez Cabeza de Vaca tiene especial relevancia el indio Francisco, "criado de Gonzalo de Acosta.. y criado entre cristianos" y se da cuenta de unos indios principales "cristianos y vasallos de Su Majestad... los nombres de los cuales son: Pedro de Mendoza, y Juan de Salazar Cupirati, y Francisco Ruiz Mayrarú, y Lorenzo Moquirací, y Gonzalo Mayrarú, y otros cristianos nuevamente convertidos" (Cabeza de Vaca, 1555, cap. XX).
** La voluntad colonial era que con el bautismo los Guaraníes adoptasen, juntándolo al propio, un nombre castellano, probablemente el del padrino o patrono, como lo muestran los nombres conocidos de esos primeros indios cristianos, instaurándose de paso, a través del mismo bautismo, aquella institución socio-religiosa del compadrazgo que le adquiría al patrono aliados y servidores. No faltarán casos en que los indios piensen que la imposición de nombre castellano es lo esencial del bautismo, aun sin el sacramento. "Por la comunicación que han tenido con los españoles, algunos de ellos tienen el nombre de cristianos, sin saberse si fueron alguna vez bautizados" (Pedro Lozano, Historia de la Compañía de Jesús en la Provincia del Paraguay, Madrid, 1754:72).
** Había por los años 1567, un sacerdote, dirá Lozano (1754:51), "tan poco celoso, o por ignorancia o por malicia, que para administrar el bautismo a algún gentil, sólo se informaba si se quería llamar Pedro o Juan".
** "Muchos por sólo haberse puesto el nombre de algún español, o haber besado la mano a algún sacerdote, o tocado el agua bendita en el templo, quedaban persuadidos eran ya cristianos, sin cuidar jamás de recibir el bautismo" (Lozano 1754:57).
** En las Misiones franciscanas y jesuíticas, como en los demás pueblos de indios administrados por curas de clero secular, cuando el bautismo era ya administrado con mayor preparación y de acuerdo con criterios más religiosos, el sistema de nominación sufriría todavía modificaciones más profundas. Con la sustitución del nombre una religión y una filosofía de la palabra es también substituida por otra. Aun en lengua guaraní, el nombre ya no es guaraní.
** Volvamos a Nimuendajú: "Al nombre cristiano no le conceden ninguna importancia y cambian con frecuencia aun el recibido en el bautismo católico. Ellos encuentran extraordinariamente ridículo que el sacerdote, que siempre se considera superior al chamán pagano, en el acto del bautismo pregunte a los progenitores cómo ha de llamarse el hijo: ¡se presentan como “padres” y ni siquiera están en condiciones de conocer el nombre correcto del niño! De ahí proviene el menosprecio del Guaraní por el bautismo cristiano y los nombres poilugueses [o españoles]" (Nimuendajú [191411976:53).
** Estos MIL APELLIDOS GUARANÍES, de León Cadogan, que alguien podría considerar, trivial y livianamente, como vana curiosidad de investigador ocioso, son la prueba documental y exacta de la dimensión del desastre colonial, que cambiando los nombres de personas, desalmaba al Guaraní y le trocaba la cultura, esa cultura de la palabra inspirada.
** Esa transformación onomástica llevada a escala masiva -y de la cual sólo se librarían los pueblos guaraníes libres de la selva que han persistido hasta hoy- es el indicador más cierto y seguro de la barbarie colonial. Hubo la practica colonial mitigada de las Misiones, en las cuales los nombres guaraníes son mantenidos, pero la denominación guaraní sufre un rotundo proceso de extrañamiento, ya que el nombre personal pasa a ser apellido de linaje patrilinear.
** Más perversa es la política que se da a partir del decreto de Carlos Antonio Lopez, de 1848, cuando, al promover la substitución de los apellidos guaraníes por los españoles, desbarata irreversiblemente los orígenes del Paraguay, borra las huellas del mestizaje y sumerge la historia en un magma indefinido y caótico del que ya no saldrá. Nunca antes se ha había dado un acto tan colonial como este del tiempo de la Independencia.
** Despúes de la guerra del 70, cuando buena parte de los libros de bautismo y archivos parroquiales quedaron malogrados, se hizo todavía más difícil el rastreo de las transformaciones sociales del pueblo paraguayo, cuyos nombres auténticos habían ya desaparecido.
** Por esto la investigación de don León Cadogan, al recuperar los apellidos guaraníes de fines de la era colonial, nos conduce a un conocimiento privilegiado de historia y sociedad, que otros datos de la misma época difícilmente ofrecen.
** León Cadogan, en las iniciales "BREVES ANOTACIONES SOBRE ONOMÁSTICA GUARANÍ", explica suficientemente la metodología y pasos seguidos. Son páginas llenas de enjundia, en las que se establecen extraordinarias relaciones entre los varios aspectos de esa ciencia, que rebasa lo que se suele entender por genealogía. Sólo quien dominaba, como ningún otro, la materia desde las disciplinas de la antropología, la lingüística y aun la historia podía llegar a esos resultados.
** Esta edición presenta algunas novedades. A la ortografía primera usada por el autor, que reproduce en gran parte la de los documentos originales, se le ha adjuntado otra ortografía que sigue normas más actualizadas.
** En segundo lugar, las referencias, apenas indicadas genéricamente por Cadogan, han sido explicitadas con precisión. La mayoría de ellas se encuentran en el TESORO DE LA LENGUA GUARANÍ, de ANTONIO RUIZ DE MONTOYA, y remitimos a la edición facsimilar de esta obra, publicada por JULIUS PLATZMANN, en Leipzig, 1768, de la que se servía el mismo Cadogan.
** Hemos adjuntado un apéndice de nombres guaraníes, que la Dra. Capucine Boidin presenta en su tesis de 2004; es un complemento muy pertinente, siganificativo y útil. Agradecemos su generosidad por permitir su reproducción.
BARTOMEU MELIÁ, S.J. - Asunción, mayo de 2007
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INDICE
Prefacio
Prólogo a la edición de 2007
Prólogo a la edición de 1960
I. Breves anotaciones sobre onomástica guaraní
II. Los nombres personales sagrados Apapokuva (según Nimuendajú)
III. Los nombres personales sagrados Mbyá
IV. Los nombres personales sagrados Chiripá
V. Los nombres personales sagrados Pãí o Tavyterã
VI. Nombres de dioses y figuras prominentes de la mitología Guaraní
VII. Los nombres y apellidos españoles guaranizados
VIII. Los apellidos guaraníes de las misiones de Tarumá y otras reducciones
IX. Apellidos por orden alfabético
X. Los nombres personales Guayakíes

Bibliografía
· Anexo I: Padrón de San Ignacio Guasú en 1794
· Anexo II: Lista de Arrendatarios Oriundos de San Ignacio en 1862

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