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viernes, 27 de noviembre de 2009

RUBEN BAREIRO SAGUIER - LITERATURA GUARANÍ / BIBLIOTECA VIRTUAL AUGUSTO ROA BASTOS (LIBRO DIGITAL 100%)

LITERATURA GUARANÍ DEL PARAGUAY
Por
RUBEN BAREIRO SAGUIER
Editorial Servilibro, Asunción-Paraguay 2004
Versión digital, en la
BIBLIOTECA VIRTUAL “AUGUSTO ROA BASTOS”
del CENTRO CULTURAL DE LA REPÚBLICA “EL CABILDO”
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LITERATURA GUARANÍ DEL PARAGUAY es un libro que cumple a cabalidad el objetivo: “ser símbolo de unidad y de integración latinoamericana”, en palabras del maestro.
LEOPOLDO ZEA.
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Las letras de nuestro continente mestizo estarían incompletas si no contara con los textos de nuestros antepasados, habitantes originarios de América.
Serían como un árbol sin raíces. Hasta ahora se contaba con la Literatura del México Antiguo y la Literatura Maya. Con la Literatura Guaraní del Paraguay, reunida por Rubén Bareiro Saguier, se incorpora un valioso corpus de la lengua guaraní, cuyo sentido profundo es el de revelar la “cultura de la palabra”, signo esencial de ese pueblo , que habitó –y sigue habitando- el sur del continente: Paraguay.
ANGEL RAMA
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INTRODUCCION GENERAL
** A la memoria de León Cadogan miembro genuino del asiento de los fogones
Estos textos son el testimonio —resplandeciente y crepuscular— de una larga, empecinada lucha y de una muerte ineluctable. Una agonía —en el sentido etimológico de la palabra— que comienza con el primer contacto de la Conquista y se prolonga indefinida e implacablemente a través de todo el proceso colonial. Ese camino que, entre un canto amenazado y un silencio voluntario, dura desde el año 1524, en que el lusitano al servicio de España, Alejo García, arrastró sus pasos de sonámbulo buscador del oro, por las tierras de los guaraníes. Un camino que aún sigue andando y que de alguna manera no acabará nunca, pues el testimonio de la muerte cultural encerrada en los cantos, que han de sobrevivir a los cantores, contiene al mismo tiempo la marca de su perennidad.
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EL RESCATE DE LOS TEXTOS GUARANI
** Cuando hablo de proceso colonial no me limito al período histórico que se termina con la Independencia (1811). La política educacional de los emancipadores es tanto o más discriminatoria
que la de los gobernadores españoles, en lo que concierne a la lengua guaraní, por ejemplo; la Constitución liberal de 1870 lo sigue siendo, y mi personal experiencia escolar no me permite afirmar que la discriminación haya cambiado mucho. En 1848 se desintegran los veintiún pueblos de indios, lo cual acarreó como afirma J. A. Gómez P., “una identificación socio-política, indocriolla y un acelerado proceso de dispersión y mestizaje” 23. Al mismo tiempo se obligó a sustituir los apellidos indígenas por otros de origen español. Estas últimas medidas, en lo que concierne a los indios en contacto. En cuanto a los ka’y guá, los monteses, eran considerados poco menos que como bestias, de acuerdo con un concepto supuestamente cristiano: “Son como animales porque no están bautizados”, es la respuesta de un 77% de los interrogados en una encuesta hecha en…1971. De aquí a la “caza del indio” no hay sino un paso, y de esta institución racista han sido víctimas recientes los Aché de la Región Oriental del país. Es una institución que en zona rural se desarrolló juntamente con el valor progresivo adquirido por las tierras, y que encuentra su justificación “legal” —concomitante de la otra, la “moral”— en el sacrosanto principio de la propiedad privada; los indios, primigenios ocupantes y poseedores por derecho ancestral, “resultan molestos”, traban la marcha del progreso.
** En el aspecto cultural, la actitud de la primera promoción nacionalista- indigenista del Paraguay (segunda y tercera década del siglo) es una muestra típica de incomprensión de los valores Guaraní. En efecto, la reivindicación que intentan resulta contraproducente, pues en ella se revelan tributarios del pensamiento colonial. Pese a las buenas intenciones, el resultado es el de aumentar la confusión con respecto a la cultura indígena, y el de solidificar la tradición de interpretaciones gratuitas, cuando no erróneas, creadas por la tradición colonial 24.
** Los precedentes datos muestran la escasa consideración hacia el indígena, su lengua y su cultura, aun después de la Independencia. Lo que diferencia el área guaraní de las otras áreas culturales de gran extensión en el continente americano (maya, náhuatl, quechua), es que en la primera existe un hueco de silencio de cuatro siglos que duró hasta hace poco tiempo, mientras que en los otros dominios, con dificultades es cierto, se recogieron testimonios literarios. Es así que los textos Guaraní siguieron ignorados hasta1914, fecha en que Kurt Nimuendaju Unkel, un antropólogo alemán, publicó un corpus recogido entre los Apapokúva-Guaraní de la frontera brasileño- paraguaya, aparecido en Zeitschrift für Ethnologie, T. XLVI, Berlín, 1914, bajo el título de “Die Sage n von der Erschaffung und Vernichtung der Welt als Grundlagen der Religion der Apapokúva-Guaraní”. En realidad, en Paraguay los textos Apapokúva fueron conocidos recién en 1944, cuando Juan Francisco Recalde publicó en San Pablo la traducción al español y al guaraní paraguayo —que constituye una proeza— bajo el título de Leyenda de la creación y juicio final del mundo como fundamento de la religión de los Apapokúva-Guaraní. “Conocido” es quizá palabra exagerada: la edición de Recalde fue tirada a 100 ejemplares mimeografiados.
** La recolección de los textos Apapokúva ha sido posible gracias a la integración de Kurt Unkel a ese grupo Guaraní, que le adoptó, en 1906, como miembro, habiendo recibido en la ceremonia iniciática su nombre como “cualquier honrado gua raní”, por parte del pajé. (Nimuendaju, “el ser que crea su propio lugar”, fue adoptado por el etnógrafo alemán como primer apellido, al hacerse ciudadano brasileño). Aparte el valor literario intrínseco, los textos recogidos por Nimuendaju tienen el gran mérito de haber
revelado la existencia de una rica producción literaria guaraní, hasta entonces desconocida, ignorada, o menospreciada, cuando se descubría su existencia por vagas noticias fragmentarias. Otro mérito no menos apreciable es el de haber aclarado algunos conceptos religiosos —sobre la existencia de un Dios creador, o sobre la cosmogonía, por ejemplo— que entroncan con la serie de datos dispersos recogidos por los primeros cronistas. En cuatro siglos de represión ese aspecto fundamental, esa espina dorsal de la cultura guaraní, no había cambiado, pese a los contactos reductores de la colonia y de la evangelización.
** Me he referido a la marginación de la literatura guaraní, especialmente la mítico-religiosa, por parte del proceso colonial. Me parece oportuno hacer alusión a la actitud defensiva consecuente por parte de los indígenas. Véanse las palabras de Nimuendaju en este sentido: “No se debe tomar a mal a los Guaraní la costumbre de esconder todo lo posible su propia religión, de bajo de apariencias cristianas (. . . ) Los Guaraní se dejan bautizar con toda facilidad. Su verdadero nombre pagano, ligado a su religión, nunca lo pronuncian delante de un cristiano”25. Ante la agresividad reductora, la palabra religiosa, depositaria ancestral de la identidad, símbolo y clave de la supervivencia de la comunidad, se vuelve esotérica, y no se revela sino a quien ha sido aceptado e integrado como miembro del “asiento de los fogones”.
Esta forma de la resistencia cultural guaraní es la otra cara del largo silencio, y la voz inspirada que nos es posible oír en toda su intensidad prístina después de cuatro siglos, constituye la prueba de la fuerza que tienen esos mitos como elemento de cohesión y de reconocimiento social.
** Quien mejor penetró en el mundo religioso guaraní y consiguió transmitir sus cantos, fue León Cadogan (1889-1973). El también, como Nimuendaju, fue admitido por un grupo guaraní, los Mbya del Guairá y recibió el nombre que un cacique-chamán le reveló durante el rito de iniciación: Tupa-kuchuvi-vevé: diostorbellino- que-vuela. El mismo cuenta, en la introducción a Ayvu Rapytá, cómo un azar —obtener la liberación de un indio— le permitió descubrir la existencia de las tradiciones secretas de los
Mbya, después de muchos años de relaciones amistosas con ellos, en todo cuyo lapso no había escuchado una sola palabra que hiciera sospechar siquiera la existencia de tales tradiciones. Es así como Cadogan es integrado al grupo y obtiene que le revelen la tradición esotérica Ne’é Pora Tenondé: “primeras palabras
hermosas”, que encierran el fundamento de la religión de los Mbya-Guaraní. A partir de allí recogió, tradujo, interpretó, con entusiasmo, con amor de copartícipe, la tradición literaria sagrada de los cuatro grupos Guaraní del Paraguay oriental. A propósito de su trabajo, B. Meliá dice con toda justeza: “La originalidad y la creatividad de León Cadogan provienen de su fidelidad a la estructura del pensamiento guaraní, aprendida, hecha propia en el escuchar y en el decir. Su “experiencia” guaraní muestra muchas analogías con la de Nimuendaju, ya que como éste llegó a ser guaraní y un “teólogo” de lo guaraní, que escucha y puede decir la palabra que viene de quienes están encima de nosotros”26 . Y en otra parte agrega: “Es un hecho que se comporta corno un miembro verdadero del asiento de los fogones y su manera de hacer etnografía no se ha quedado en la descripción objetal ni en el academicismo; en estructura de emoción contenida hay defensa y súplica, lucha y cansancio, furor y fracaso, la exaltación de la danza ritual que conduce a la perfección y el pesimismo del cataclismo inminente: todo, porque es suyo y es él mismo” 27 . Todos los que le suceden en la tarea de transcribir, traducir e interpretar las palabras de los Guaraní, han debido recurrir a Cadogan, quien con la generosidad sin límites que le caracterizó, estuvo siempre bien dispuesto, y ayudó sin retaceos. Guardando las distancias de tiempo y situación, se puede decir que León Cadogan es el Bernardino de Sahagún (más el fervor participante) de la literatura guaraní. . . cuatro siglos más tarde, circunstancia importante para comprender esta producción.
** Bartomeu Meliá es el sucesor en la tarea etnolingüística de Cadogan, y el albacea elegido por éste, depositario de sus papeles y biblioteca. Sus trabajos son de gran riqueza y rigor. La medida de expulsión del Paraguay (1975), por defender la dignidad de su pueblo, incluida natural y privilegiadamente la de los indígenas, no ha amainado el entusiasmo de su cometido. Con Georg y Friedl Grünberg, otros dos investigadores de la cultura guaraní, publícó un capital estudio: “Etnografía guaraní del Paraguay contemporáneo: Los Paî- Tavyterá”, en Suplemento Antropológico, Vol. XI Nº 1-2, Asunción, 1976. Marcial Samaniego es de los primeros etnógrafos de la tradición literaria de los Paî-Tavyterá; recogió textos traducidos en gran parte por León Cadogan. Pierre Clastres ha recogido material valioso entre los Aché, entre los Mbya y entre los Ava-Katú (parte de todo ello aún inédito). Autor de tres obras fundamentales para la comprensión de la cultura guaraní, su desaparición prematura deja inconclusa su
capital tarea de interpretación de la misma.
** El investigador Miguel Alberto Bartolomé acaba de publicar un excelente trabajo sobre los Avá-Katú-Eté (chiripá), la menos estudiada de las parcialidades guaraní, que incluye textos: Shamanismo y Religión entre los Avá-Katu-Eté, Instituto Indigenista Interamericano, México, 1977.
** Los textos Aché han sido recogidos y traducidos por León Cadogan; anteriormente —algunas oraciones— por Jean Vellard, y posteriormente por el citado Clastres, y por Mark y Christine Münzel, que con B. Meliá y L. Miraglia publicaron un estudio y unos textos Aché: La agonía de los Aché Guayakí, historia y cantos, Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica, Asunción, 1973.
** El presente volumen es posible gracias a la tarea de los citados autores y a la buena disposición de los mismos o de sus herederos (debo agregar a los ya citados, los nombres de Héléne Clastres y del doctor Juan Francisco Recalde (h) y de sus hermanos, así como a B. Meliá, albacea de L. Cadogan).
** Comparé más arriba a Cadogan con Sahagún, pero la diferencia, no sólo en el tiempo, sino entre el material recogido por uno y otro, establece la especificidad en cada caso: los Aztecas conocieron la escritura y su literatura está, en gran parte, fijada en los códices que han podido ser conservados; los Guaraní, como se ha visto, no poseyeron los medios materiales de transmisión y sólo utilizaron la oralidad, la movediza materia de la palabra. Si se tiene en cuenta las fluctuaciones expresivas entre un cantor y otro — tanto más que parte de esa literatura, las oraciones, son de creación individual— se puede vagamente imaginar lo que en tanto tiempo de “inmersión” habrá variado, no obstante haber permanecido igual a sí misma. Pero quiero insistir sobre el factor oralidad, que caracteriza al canto guaraní. ¿Hasta qué punto la transcripción, al congelar una materia viva y moviente, al embalsamar la palabra volandera, no la está desvirtuando, sustituyendo? Tanto más que la fijación es hecha por los juru’a, los blancos. Es lo que plantea Bartomeu Meliá con estas palabras: “En estos textos, a pesar de ser registrados con intención de fidelidad, todavía se da una reducción. La distancia cultural entre el escritor y el que dicta (aunque este
acto de dictar sólo esté implícito en el que habla) siempre - permanece, aun en el caso de Cadogan. Esto se traduce en el hecho de que la literatura de este tipo sólo registra fragmentos parciales, limitados por una parte por la relativa incapacidad lingüística y cultural del receptor, y por otra por las barreras más o menos conscientes que el Guaraní levanta frente al “otro” (. . .) La reducción antropológica, en la cual se da la literatura de los Guaraní en guaraní, está marcada por el hecho de que es una operación extraña al acto mismo de la creación lingüística de los Guaraní. .“ Sólo cabe agregar las palabras con que concluye Meliá: “Tal vez es mejor que quede así” 28.
** El presente volumen recoge los textos de las cuatro parcialidades guaraní del Paraguay, instaladas en la región oriental del país: a) Mbaya, b) Paî-Tavy-terá, c) Ava-Katu- Eté (Chiripá), Apapokúva y d) Aché-Guayaki.
** La dificultad de acceso a la producción de otros grupos de la familia guaraní, con asiento en diferentes latitudes, me ha impuesto esta limitación. Limitación en cuanto al volumen, no en lo que se refiere a la riqueza del material reunido. Por otro lado, existe una ventaja evidente: la unidad que resulta de la pertenencia de las parcialidades a un área geográfica localizada en lo que fue un centro importante de la cultura guaraní antes de la conquista. Y al mismo tiempo, la posibilidad de apreciar la diversidad, las diferencias entre un canto y otro que, guardando la proximidad del tema, muestran variaciones en función de las disimilitudes de base entre los grupos o en función del grado de contacto con la civilización occidental.
** El material comprende una gama que va de los cantos cosmogónicos y teogónicos a los textos etiológicos, pasando por los mitos de los héroes civilizadores, o por expresiones más individuales, como las oraciones, o los poemas de tónica diferente: amatorios, religiosos, infantiles, etc.
** Se insertan las traducciones tal cual están hechas, es decir sin reelaborar el significante. La necesidad de una tarea de reescritura me ha sido manifestada en repetidas ocasiones — verbalmente y por carta— por León Cadogan, siempre tan modesto en cuanto a “sus limitaciones”. La monumental tarea de don León —incalculable para una sola persona— fue realizada en medio de los avatares y apremios —económicos, de salud y de tiempo— de su vida, sin embargo tan fructífera.
** Pero él era muy consciente del carácter esencialmente “literal” de sus traducciones. Leyéndolas se tiene la impresión de estar frente a una materia densa, de una riqueza potencial inmensa, en lo que a trabajo de la palabra se refiere. Don León pensaba que un equipo podría realizarlo.
** Desgraciadamente, la muerte lo arrancó antes de que la tarea cobrara cuerpo, y la represión dictatorial dispersó a casi todas las otras personas en las que él pensaba.
** La impresión frente a los textos, que expreso más arriba, no se limita a los traducidos por Cadogan. Georg Grünberg, que recogió los textos de los Paî-Tavyterâ y participó con Meliá y Friedl Grünberg en traducirlos, me manifestó la misma idea.
** Pero la labor de re-escritura será para otra ocasión. De cualquier manera, tal como están transcriptos, los cantos guaraní se despliegan en su “resplandeciente, llameante, tronante” belleza, en su sorprendente profundidad, como se podrá apreciar leyéndolos. - RUBEN BAREIRO SAGUIER
23 J. A. GÓMEZ PERASSO, “Los pueblos de indios y su desintegración en el siglo XIX”, en Suplemento Antropológico, Vol. XI, Nº 1-2, Asunción, XII - 1976.
24 R. BAREIRO-SAGUIER, “La generación nacionalista-indigenista del Paraguay y la cultura Guaraní”, en Actes du XLII Congres International des Américanistes, Vol. IV, París, 1978.
25 KURT NÍMUENDAJU UNKEL, en la introducción de Leyenda de la creación y juicio final del mando como fundamento de la religión de los Apapokúva-Guarani. Edición mimeografiada del traductor J. F. Recalde, San Pablo, 1944.
26 y 27 B. MELIÁ, “El pensamiento guaraní de León Cadogan”, en Suplemento Antropológico, Vol. VIII, Nº 1-2. Asunción, 1973.
28 B, MELIÁ, op cit. (17).
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ÍNDICE
INTRODUCCIÓN GENERAL, por Rubén Saguier
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I.TEXTOS MBYA
** Introducción, por Rubén Bareiro Saguier
** Profetas en la jungla, por Pierre Clastres
AYVÛ RAPYTÁ (Textos míticos de los Mbya-Guaraní del Guairá)
· Capítulo I. Las primitivas costumbres del colibrí / Capítulo II. El fundamento del lenguaje humano / Capítulo III. La primera tierra / Capítulo IV / Capítulo V / Capítulo VI. El Diluvio / Capítulo VII. La nueva tierra / Capítulo VIII. El señor del cuerpo como el Sol / Capítulo IX. Los que se inspiran en la buena ciencia, conjurado los maleficios; los lugartenientes de los Jakaira / Capítulo X. Los remedios imperfectos / Capítulo XI. Los preceptos que dejaron nuestros buenos padres para nuestro gobierno / Capítulo XII. Un señor da consejos a su hijo que quiere casarse / Capítulo XIII. Normas para la agricultura / Capítulo XIV. Las aves migratorias. Palabras referentes a otros pajaritos / Capítulo XV. Amuletos – Filtros / Capítulo XVI. Los héroes divinizados de la mitología mbyá- guaraní / Capítulo XVII. Cuentos, leyendas, cantos infantiles, saludos
WURA ÑE'ERY (Fluye del árbol la palabra)
· Hacer escuchar la palabra, por Bartomeu Meliá / Los Ywyra Ñe'Ery, por León Cadogan. / Por qué al yacaré se le llama Pa'i: sacerdote / El agua genuina / Vicente continua su relato / Una conversación con Vicente Gauto / Nuestra Abuela se rejuvenece / Gwembe / Normas para la siembra Alberto va en busca de miel / Trampas / La hija de Alberto se casa / Alimentos que conducen a la perfección / Guairá / Cedro / Danzas / Ogwau (cantos) / Kechuita / Mazamorra
TEXTOS DIVERSOS
· Palabras relativas al esqueleto de vara-insignia
· Palabras de los últimos. entre los elegidos
· Cinco oraciones a Ñamandú
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II.NUEVOS TEXTOS MBYA – GUARANÍ
** Introducción, por Rubén Bareiro Saguier
** Invocación a Jesucristo
** Sobran los comentarios...
** Canto fúnebre de Cirilo Ramos por la muerte de su padre
** Himno sagrado de Juana Escobar por la muerte de su esposo
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III.TEXTOS PAY TAVYTERA
** Introducción, por Rubén Bareiro Saguier
** Observación complementaria al texto «Ñande Ramoi Yepape», por Marcial Samaniego
** Canto Ritual de nuestro abuelo grande primigenio (El Creador) -
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CANTO RITUAL DE TACUARA LLAMEANTE DIVINA GRANDE
** Introducción
· I. / II. Canto Tavytera (Pai) / III. Canto largo (fragmento) / IV. Con motivo de prender fuego a mi rozado / V. Lo que enviamos detrás del oso hormiguero grande / VI. Invocación a los emisarios de Che Ru / VII. Bendición de las frutas / VIII. Conversación con las trampas «mondé» / IX. Bendición de la miel / X. Lo que induce a los animales (comestibles) a morir en los barreros / XI. De lo que se avergüenzan las víboras / XII. De lo que se avergüenza Tupichua (Espíritu familiar) / XIII. Lo que borra el papel de los animales comestibles / XIV. De lo que se avergüenza el jaguar / XV. Cómo se conversa con el dueño del árbol (tallo) de la niebla (dueño de la lluvia) / XVI. Canto (profano) del colibrí
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CANTOS PEDAGOGICOS
· Exhortación / El amor mutuo / Del casamiento (para cuando nos casamos) / Nuestro modo de ser / Nos visitamos / La gran fiesta / Kotyhu / Guahu / El modo de ser apacible / Nuestro modo de ser / Nuestro abuelo grande eterno / Nuestro padre / Pa’i Kuara / El lugar sagrado / Nuestro abuelo hacedor (Creador de la Tierra) / Nuestra comunidad
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IV.TEXTOS APAPÓKUVÁ Y AVA- KATU ETÉ (CHIRIPÁ)
** Introducción, por Rubén Bareiro Saguier
LEYENDA DE LA CREACIÓN Y JUICIO FINAL DEL MUNDO
** (El principio) Leyenda de la creación (Los de arco largo)
TEXTOS AVA-KATU ETÉ
** Introducción
EL CICLO DE LOS GEMELOS
· I. La llegada de Ñanderú Guazú / II. Aparición y culpa de la mujer / III. Ñanderú Guazú abandona a su mujer / IV. Kuarahy guía a su madre desde el vientre / V. Una avispa pica a la madre de Kuarahy provocando su enojo / VI. Kuarahy se enoja y hace perder a su madre / VII. La mujer extraviada es muerta por los añag / VIII. Los añag tratan de matar a Kuarahy / IX. La Kangüerei Rubicha adopta a Kuarahy / X. Kuarahy da origen a los pájaros / XI. Kuarahy da origen a su hermano Yacy / XII. El papagallo revela a los hermanos la verdad de su origen / XIII. Kuarahy arrepentido revive a los pájaros muertos / XIV. Origen de los eclipses solares / XV. Kuarahy intenta revivir a su madre y da origen a la perdiz / XVI. Por culpa de Yacy queda la muerte en la Tierra / XVII. Nuevo intento de Kuarahy de revivir a su madre: origen del acutí / XVIII. Kuarahy crea frutos para su hermano menor / XIX. Los hermanos comienzan a vengarse de los añag usando un trampa mondé / XX. los hermanos concluyen su venganza. Origen de los jaguares / XXI. Kuarahy crea más frutos para alimentar a su hermano / XXII. Origen del poder de Yacy sobre las cosechas / XXIII. Kuarahy hace la miel de abeja para alimentar a su hernian / XXIV El cururu (sapo) roba el fuego por orden de Kuarahy / XXV El origen de la caña de azúcar y de la víbora / XXVI. Rivalidad con añag. Origen de los coatí y del venado / XXVII. Yacy es devorado por un añag. Origen de las fases de la Luna / XXVIII. Rivalidad con Saria. Origen del venado para pescar / XXIX. Venganza de Kuarahy. Origen de los mosquitos / XXX. Yacy da origen al adulterio / XXXI. Yacy origina la menstruación femenina / XXXII. Los hermanos suben al cielo
OTROS TEMAS MITICOS
** Introducción
CANTOS, KOTYU, SALUDOS
· Canto del colibrí / Canto del tapir / Canto del chirikó / Canto del papagallo / Canto del jaguar Kotyo / Saludos fraternales del más allá Kotiu / Origen del fuego
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V.TEXTOS ACNÉ-GUAYAKÍ
** Introducción, por Rubén Bareiro Saguier
** Un pueblo que canta su muerte, por Augusto Roa Bastos
SEIS CANCIONES ACRE
** «Dejemos lejos al gran oso hormiguero». Notas preliminares sobre seis canciones aché, por Mark Münzel
· Canción de Airagi
· Canción de Xaxubutawaxugi
· Canción de Kanexirigi
· Canto de Beipuradaregi
· Canto de Kybwyragi
· Canción de mujer
MITO DEL DILUVIO UNIVERSAL Y CANTO DE JYVUKUGI
· Mito del Diluvio Universal / Canto de Jivukugi
SEIS TEXTOS
· Mito de Balo (versión de Kibyragi) / Reencarnación de Purangi / Reencarnación del alma de Jurupurangi / Origen de la humanidad (contado por Jakugi) / Mito de Baio (contado por Jakugi) / Los primeros antepasados (versión de Kybwyragi)
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APÉNDICE:
LA TRADICIÓN GUARANÍ Y LA LITERATURA PARAGUAYA
** Introducción, por Rubén Bareiro Saguier
** Nuestros antepasados, por Narciso R. Colmán (Rosicrán)
** El génesis de los Apapokuva-Guaraní (fragmentos), versión libre de Augusto Roa Bastos
** La creación (Yñepyrú)
** El primer hombre (Ñanderú Arandú)
** Nacimiento de Kuñá
CRONOLOGÍA
BIBLIOGRAFÍA
*
del CENTRO CULTURAL DE LA REPÚBLICA “EL CABILDO”

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